Uruguay aprueba la primera ley de eutanasia en América Latina

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Montevideo, Uruguay — En una decisión histórica para la región, el Senado uruguayo aprobó este miércoles una ley que legaliza la eutanasia, bajo el nombre de “Muerte Digna”, convirtiendo a Uruguay en el primer país de América Latina en regular esta práctica mediante vía legislativa. 

El proyecto fue aprobado con 20 votos a favor de un total de 31 senadores presentes, mientras 11 se opusieron.  En agosto pasado, la Cámara de Diputados ya le había dado media sanción con amplia mayoría. 

¿Qué establece la norma?

  • La ley permite solicitar eutanasia para personas mayores de edad (o residentes legales), consideradas psíquicamente aptas y que padezcan una enfermedad incurable e irreversible, o que sufran “dolores insoportables” y un deterioro grave y progresivo de su calidad de vida. 
  • La solicitud debe hacerse por escrito y presencialmente ante un médico. Se da un plazo para evaluaciones médicas y la posibilidad de que intervenga una junta médica si existe discrepancia entre profesionales. 
  • La norma no exige que la dolencia sea terminal ni fija un periodo de espera obligatorio. 
  • No incluye el suicidio asistido (esto es, que el paciente se administre por sí mismo la dosis letal). 
  • No aplica para menores de edad. 
  • La ley también crea una comisión honoraria que evaluará los casos de eutanasia cada año y enviará informes al Ministerio de Salud y al Parlamento. 

Tras la votación legislativa, el Poder Ejecutivo tendrá un plazo para reglamentar la norma antes de que entre en vigor. 

Contexto y reacciones

Este logro legislativo marca una diferencia con casos de países vecinos como Colombia y Ecuador, donde la eutanasia fue despenalizada por decisiones judiciales (Corte Constitucional), no mediante una ley aprobada por el Congreso. 

Uruguay ya es reconocido como uno de los países latinoamericanos más progresistas en derechos sociales. Entre sus leyes previas están la legalización del cannabis recreativo, el matrimonio igualitario y la interrupción voluntaria del embarazo. 

Durante el debate, el sector religioso, especialmente la Iglesia Católica, se opuso firmemente, apelando al valor de la vida y la protección de los más vulnerables.  Sin embargo, el apoyo social ha sido notable: según encuestas, el 62 % de los uruguayos estaba a favor. 

También figuras clave en esta lucha han sido personas que padecen enfermedades degenerativas, como Beatriz Gelós (que convive con ELA) y el caso emblemático de Pablo Salgueiro, cuya hija Florencia ha sido voz activa.  El proyecto fue impulsado por el legislador Ope Pasquet y el Frente Amplio, con apoyo eventual de legisladores del Partido Nacional y Colorado.