La ONU confirma ingreso de ayuda a Gaza, pero alerta que es insuficiente para contener la hambruna

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Ginebra / Jerusalén, 17 de octubre de 2025 – La ONU confirmó que desde el alto el fuego entre Israel y Hamás se ha logrado que ayuda humanitaria comience a ingresar a la Franja de Gaza, pero advirtió con urgencia que esos envíos no alcanzan para aliviar la hambruna declarada en algunas zonas del territorio.

Lo que se sabe hasta ahora

  • El Programa Mundial de Alimentos (PMA/WFP) reporta que, desde la entrada en vigor de la tregua, se están enviando alrededor de 560 toneladas de alimentos al día hacia Gaza. 
  • Sin embargo, ese volumen está muy por debajo de lo necesario para atender la magnitud de la crisis. 
  • La llegada de ayuda está severamente limitada al sur y el centro de Gaza. Las zonas más golpeadas —como la ciudad de Gaza y el norte del enclave— continúan con acceso humanitario casi nulo debido al cierre de cruces fronterizos clave y carreteras destruidas. 
  • El jefe de la acción humanitaria de la ONU, Tom Fletcher, advirtió que para hacer frente a la crisis alimentaria se requieren “miles de camiones de ayuda cada semana”. 
  • El bloqueo israelí al paso de alimentos, combustible y medicinas se mantiene como uno de los principales obstáculos. Según informes de Naciones Unidas, desde el 2 de marzo de 2025 la UNRWA no ha podido traer suministros, incluyendo medicinas, hacia Gaza por las restricciones impuestas. 
  • Organizaciones humanitarias alertan que las condiciones de hambruna ya están presentes en Gaza. En agosto de 2025, la ONU y sus agencias declararon que más de medio millón de personas se encuentran atrapadas en una situación de hambruna, con múltiples signos de malnutrición aguda. 
  • Amnistía Internacional ha acusado a Israel de emplear la hambruna como arma de guerra, al imponer bloqueos deliberados y controlar la distribución de ayuda con mecanismos que, según la organización, exacerban el sufrimiento de la población civil. 

El dilema humanitario y los desafíos por delante

A pesar del ligero aumento en los envíos, la ayuda sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas de una población que lleva meses en condiciones extremas. Las zonas más afectadas, como el norte de Gaza, sufren cortes de acceso persistentes dadas las restricciones en los cruces fronterizos (Zikim, Erez), el estado de las carreteras y la inseguridad. 

Adicionalmente, hay denuncias de que algunos puntos de distribución gestionados por la controvertida Fundación Humanitaria de Gaza (GHF) —respaldada por Estados Unidos e Israel— han sido cerrados, generando confusión y riesgos para quienes acuden a buscar ayuda. 

Mientras tanto, el colapso del sistema de salud agrava la crisis: muchas instalaciones médicas no funcionan, se reportan brotes de enfermedades infecciosas y recursos esenciales (agua, saneamiento, atención médica) siguen siendo extremadamente limitados. 

No basta con que la ayuda entre: debe llegar donde y cuando se necesita. Activistas y agencias hacen un llamado urgente para:

  1. Reabrir todos los cruces fronterizos de forma permanente, incluyendo Rafah con Egipto. 
  2. Aumentar drásticamente el volumen de asistencia diaria, con cientos de camiones adicionales para alcanzar a las zonas más remotas y afectadas. 
  3. Garantizar rutas seguras dentro de Gaza para que los convoyes no sean detenidos o atacados.
  4. Supervisar la transparencia y eficacia de los mecanismos de distribución, evitando que la ayuda se convierta en parte del conflicto.
  5. Declarar un alto al fuego duradero que permita reconstrucción, atención a largo plazo y recuperación humanitaria.

La situación en Gaza sigue siendo crítica. Las cifras de muertos, heridos y desplazados crecen cada día, y para muchos la entrada de ayuda llega demasiado tarde. El consenso entre organismos internacionales es que la hambruna solo se podrá revertir si existe un acceso masivo, sostenido y sin obstáculos a las zonas más vulnerables.