En la mañana del martes 28 de octubre de 2025, aproximadamente 2.500 agentes civiles y militares del estado de Rio de Janeiro lideraron una operación de gran escala en los complejos de favelas Complexo do Alemão y Complexo da Penha (zona norte de la ciudad), dirigidos contra la organización criminal Comando Vermelho.
Durante la operación se desataron enfrentamientos intensos: barricadas, autobuses incendiados, y según testigos, incluso el uso de drones y granadas por parte de grupos criminales.
El saldo preliminar oficial indica al menos 60 personas muertas, incluyendo cuatro policías, y alrededor de 80 personas detenidas. Las autoridades informaron también del decomiso de decenas de armas de fuego y una gran cantidad de drogas.
El gobernador del estado, Cláudio Castro, calificó el operativo como “la batalla más grande” contra el crimen organizado del estado, y dijo que la ciudad estaba “sola” en esta guerra.
Organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales pidieron investigaciones independientes, citando denuncias de posibles ejecuciones sumarias, víctimas civiles y falta de rendición de cuentas.
Además, el operativo ocurre en un contexto de tensión: se enmarca pocos días antes de que Río albergue eventos internacionales importantes, lo que motiva preguntas sobre el vínculo entre seguridad pública y agenda internacional.



