Queda en firme la captura del presunto homicida de un estudiante de la Universidad de los Andes

Foto: El colombiano
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Un juez de la capital colombiana legalizó este sábado la detención de Juan Carlos Suárez Ortiz, señalado por la Fiscalía como el presunto autor del ataque que le costó la vida al estudiante de ingeniería de sistemas Jaime Esteban Moreno Jaramillo, de apenas 20 años. 

Los hechos ocurrieron en la madrugada del 31 de octubre, cuando Moreno Jaramillo salía de un bar en la zona norte de Bogotá, en el sector de la calle 63 con la avenida Caracas. Allí, en lo que la Fiscalía describe como una riña, el joven fue agredido de forma violenta. 

Según el relato de la Fiscalía, el estudiante ingresó al servicio de urgencias del hospital­-local con diagnóstico de trauma craneoencefálico severo, luego fue trasladado al Hospital Simón Bolívar, donde falleció tras un paro cardiorrespiratorio. Las pericias de Medicina Legal indicaron que presentaba golpes contusos en el cráneo y pulmones. 

En la audiencia de legalización de captura, el juez consideró que la detención de Suárez Ortiz se ajustó a los requisitos legales, a pesar de que la defensa y la Procuraduría pusieron en duda su carácter de flagrancia —la aprehensión se realizó pocos minutos después del ataque—. 

Se informó que junto con Suárez Ortiz fueron inicialmente capturadas dos mujeres: Kaleidymar Paola Fernández Sulbarán y Bertha Parra Torres. Sin embargo, la Fiscalía decidió dejarlas en libertad al determinar que “no hay elementos materiales probatorios suficientes” para vincularlas formalmente al homicidio. 

El abogado que representa a la familia de la víctima, Camilo Rincón, explicó que el próximo miércoles se llevará a cabo la audiencia de imputación de cargos y de solicitud de medida de aseguramiento, en la cual la Fiscalía solicitará que Suárez Ortiz permanezca detenido en centro carcelario. 

Los padres de Jaime Esteban Moreno emitieron un comunicado en el que expresaron el indescriptible dolor que atraviesan. Lo describieron como “un ser maravilloso e irreemplazable” cuya vida, dijeron, fue arrebatada “en medio de hechos completamente violentos y desmedidos”.  Este caso vuelve a poner en el foco las preocupaciones por la seguridad de jóvenes en ambientes de ocio nocturno y la necesidad de reforzar mecanismos de protección frente a agresiones que pueden resultar letales.