La tranquilidad que por años caracterizó al Oriente antioqueño se ha visto alterada por una creciente ola de violencia. En lo que va del año, los homicidios en la subregión aumentaron un 11 %, lo que preocupa a las autoridades y a las comunidades locales. Según cifras de la Policía y la Gobernación de Antioquia, entre enero y octubre se han registrado más de 150 asesinatos, en comparación con los 138 del mismo periodo del año anterior.
El incremento está asociado al reacomodo de estructuras criminales que disputan el control del microtráfico, la extorsión y las rentas ilegales en municipios estratégicos del altiplano, como Rionegro, La Ceja, El Carmen de Viboral, Guarne y Marinilla. Aunque se difundieron videos de supuestas nuevas bandas armadas, las autoridades aclararon que no existe evidencia de un grupo emergente y que el aumento de los crímenes responde a la pugna entre organizaciones ya identificadas, como El Mesa y subestructuras del Clan del Golfo.
En declaraciones a MiOriente, las autoridades locales señalaron que en municipios como La Unión y Nariño los asesinatos se han duplicado frente al año anterior. En Nariño, por ejemplo, un hecho ocurrido el 18 de octubre conmocionó a la comunidad: hombres armados atacaron una estación de gasolina en la vereda El Recreo y asesinaron a un menor de 13 años. Este hecho, según la Policía, refleja la expansión silenciosa de la violencia hacia zonas rurales del Oriente.
De acuerdo con Diario Oriente, los asesinatos en San Vicente Ferrer también han generado alarma, especialmente tras el homicidio de dos hermanos, presuntamente relacionado con ajustes de cuentas por microtráfico. Las autoridades han desplegado operativos conjuntos con el Ejército y la Policía para frenar la escalada, pero advierten que la disputa entre bandas podría extenderse a otros municipios si no se refuerza la presencia institucional.
Ante la situación, la Gobernación de Antioquia anunció la instalación de Puestos de Mando Unificado (PMU) en varios municipios del Oriente y el Suroeste para coordinar acciones de seguridad, fortalecer el trabajo de inteligencia y recuperar la confianza ciudadana. El secretario de Seguridad, Oswaldo Zapata, afirmó en Telemedellín que se priorizará la vigilancia en las zonas rurales, donde la presencia estatal es limitada y la criminalidad aprovecha el control territorial.
Caracol Radio informó que el gobernador Andrés Julián Rendón solicitó apoyo del Gobierno Nacional para incrementar el pie de fuerza en la región y evitar que la violencia siga creciendo. En sus palabras, “no se trata de una nueva estructura, sino de una lucha por el dominio entre las que ya operan y que están dejando víctimas inocentes”. Mientras tanto, los habitantes de la subregión viven con temor. Algunos han reportado desplazamientos individuales, amenazas y un aumento de la extorsión. Las comunidades piden resultados concretos y mayor presencia policial, pues sienten que la seguridad que alguna vez distinguió al Oriente antioqueño se está desvaneciendo lentamente.



