EPS intervenidas agravan la crisis del sistema de salud con millonarias deudas al Instituto Nacional de Cancerología y hospitales del país

Foto: internet
2 min. lectura

El Instituto Nacional de Cancerología (INC) alertó sobre el crecimiento acelerado de las deudas que varias EPS —especialmente las que se encuentran bajo intervención— mantienen con esta entidad y otros prestadores públicos. Los informes recientes evidencian que, lejos de estabilizarse, las obligaciones económicas han seguido aumentando durante el último año.

De acuerdo con información conocida por el congresista Andrés Forero a través de un derecho de petición, cinco EPS intervenidas presentan incrementos significativos en su cartera con el INC. En el caso de Nueva EPS, la deuda pasó de cerca de $23.000 millones a $47.984 millones entre marzo de 2024 y septiembre de 2025, un aumento del 107 %. Los pagos atrasados por más de un año se dispararon un 175 %, según el informe entregado.

Una situación similar enfrenta Coosalud EPS, intervenida por la Superintendencia Nacional de Salud en noviembre de 2024. En solo unos meses, su deuda con el Instituto creció más de 1.600 %, superando los $5.700 millones, mientras que los montos con más de un año de mora se multiplicaron por siete.

Estas cifras no solo afectan al INC, sino también a la red hospitalaria nacional. Según datos de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC) citados por El Tiempo, las EPS intervenidas concentran cerca del 80 % de la deuda total del sistema, que ya supera los 12,8 billones de pesos con hospitales y clínicas de todo el país.

El Ministerio de Salud también confirmó que la cartera global de las EPS —incluyendo las que siguen operando y las bajo vigilancia especial— asciende a 32,9 billones de pesos, lo que refleja una crisis estructural en el flujo de recursos del sistema.

En declaraciones a La W Radio, la Superintendencia explicó que las EPS intervenidas administran casi el 60 % de los afiliados del país, por lo que sus dificultades financieras repercuten directamente en la atención médica de millones de personas.

El Instituto Nacional de Cancerología ha advertido que este tipo de retrasos comprometen la continuidad de los tratamientos oncológicos, pues limitan la compra de medicamentos y afectan la programación de citas y procedimientos especializados.

Especialistas en salud señalan que la raíz del problema está en la falta de liquidez del sistema y en la ineficiencia en la gestión de las EPS, muchas de las cuales continúan acumulando cartera incluso después de ser intervenidas. En conclusión, mientras el Gobierno busca una reforma estructural que garantice los pagos oportunos y la sostenibilidad financiera, entidades como el INC siguen soportando la carga de un modelo que, hasta ahora, no ha logrado equilibrar la atención en salud con la estabilidad económica del sistema.