Warren Buffett, a través de su conglomerado Berkshire Hathaway, ha reducido de manera significativa su inversión en Apple durante los últimos trimestres, aunque mantiene a la tecnológica como su mayor participación bursátil. Según reportes de Reuters, Nasdaq y El Colombiano, la compañía de Buffett disminuyó su participación en Apple en cerca de 20 millones de acciones durante el segundo trimestre de 2025, dejando su posición en aproximadamente 280 millones de acciones, valoradas en más de 57.000 millones de dólares. Esta reducción se suma a los recortes previos que ya habían ocurrido en 2024, cuando Berkshire pasó de tener inversiones valoradas en 174.000 millones de dólares a cerca de 135.000 millones.
El propio Buffett ha explicado que la decisión no obedece a una pérdida de confianza en Apple, sino a una estrategia de rebalanceo del portafolio. Durante años, la acción de la empresa liderada por Tim Cook ha experimentado un aumento constante en su valoración, convirtiéndose en una porción desproporcionadamente grande dentro de las inversiones de Berkshire. Reducir la exposición permite disminuir riesgos y liberar liquidez, una estrategia coherente con el estilo prudente del inversor de Omaha.
Otro de los factores que influyó en la venta parcial fue la acumulación récord de efectivo de Berkshire Hathaway, que superó los 277.000 millones de dólares, según los informes del segundo trimestre de 2024. Este movimiento refleja una postura de cautela frente a los altos precios del mercado y una posible desaceleración económica global. De acuerdo con medios financieros como GuruFocus y Nasdaq, Buffett también busca optimizar sus resultados fiscales, reduciendo gradualmente posiciones con grandes ganancias acumuladas.
A pesar de las ventas, Buffett reiteró que Apple sigue siendo “una compañía extraordinaria, con un ecosistema que difícilmente puede ser replicado”. De hecho, aún representa la inversión más importante dentro del portafolio de Berkshire Hathaway, muy por encima de otras como Bank of America o American Express. Su confianza en la empresa de tecnología se mantiene firme, aunque la estrategia apunta a mantener flexibilidad y reservas en un contexto de incertidumbre económica.
En el mercado, la noticia generó una ligera caída inicial en las acciones de Apple, aunque los analistas consideran que la decisión de Buffett no implica una pérdida de fe, sino un ajuste racional. En los últimos años, Apple ha mantenido una sólida rentabilidad, pero también enfrenta desafíos como la saturación del mercado de iPhone, la competencia en servicios digitales y las tensiones comerciales con China. Con este movimiento, Warren Buffett vuelve a demostrar su estilo conservador, basado en la paciencia, la diversificación y la gestión prudente del riesgo. Aunque vende parte de su participación en Apple, su mensaje es claro: el valor a largo plazo sigue intacto, pero la cautela nunca está de más.



