Medellín vive un verdadero auge en la compra de vehículos eléctricos. Según datos recientes, las matrículas de estos carros en la capital antioqueña han crecido de manera explosiva: entre enero y agosto de 2025, se registraron 2.148 eléctricos, lo que representa un aumento del 195,5 % frente al mismo periodo de 2024.
Ese crecimiento hace que en Medellín, de cada 100 carros nuevos, 11 ya sean eléctricos.
En todo el departamento de Antioquia también se evidencia esa tendencia: en junio de 2025, las nuevas matrículas de eléctricos crecieron un 72 % en comparación con junio de 2024. Además, en el primer semestre del año, Antioquia acumuló 1.536 matrículas nuevas, lo que significa un alza del 226,8 % con respecto al mismo periodo del año anterior.
Pero no todo es color de rosa: aunque hay cada vez más carros eléctricos, la infraestructura de carga no crece al mismo ritmo. Se reportan problemas con estaciones de carga (“electrolineras”), muchas están fuera de servicio o son insuficientes.
Además, en conjuntos residenciales antiguos es difícil instalar puntos de carga por limitaciones eléctricas o normativas.
Para muchos expertos y actores del mercado, este fenómeno no es solo una moda, sino el inicio de una transformación estructural hacia una movilidad más limpia.



