Medellín dio un paso histórico al convertirse en el primer Distrito Neuroprotegido de Colombia, gracias a un acuerdo entre la Organización Mundial de Enfermedades Cerebrovasculares, la Alcaldía de la ciudad y la Universidad CES. Esta iniciativa tiene como misión garantizar que cualquier persona que sufra un evento neurológico agudo —como un accidente cerebrovascular (ACV)— reciba atención rápida y coordinada, sin importar en qué zona de la ciudad ocurra.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, este modelo implica una articulación entre múltiples actores del sistema de salud —hospitales, clínicas, academia, emergencias— para funcionar como un “circuito científico-clínico” unificado. Además, se crearán comités institucionales que revisarán y certificarán los protocolos de atención para asegurar que el personal esté capacitado en las mejores prácticas para tratar el ACV.
Las enfermedades cerebrovasculares representan una gran carga para el sistema de salud, ya que sus secuelas son costosas y pueden generar muerte o discapacidad. En Medellín y su área metropolitana, hay más de 10 casos de ACV por día, según expertos. En lo que va del año, el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha atendido a 350 personas con ACV; lo interesante es que el 83 % de esos pacientes se ha recuperado con secuelas mínimas.
Además, el proyecto de Distrito Neuroprotegido está pensado para el largo plazo: se proyecta su expansión hacia la subregión de Urabá, con la intención de incluir hospitales, clínicas y centros intermedios con telemedicina, para responder a emergencias neurológicas desde lugares más alejados.
En paralelo, se están realizando extensas campañas comunitarias en las 16 comunas y 5 corregimientos de Medellín para promover la prevención del ACV. En el primer semestre se registraron más de 50.000 actividades educativas, cerca de 29.000 tamizajes de riesgo cardiovascular y casi 18.000 valoraciones nutricionales.
Finalmente, los expertos llaman la atención sobre la necesidad de reconocer los signos tempranos de un ACV —como cara torcida, dificultad para hablar o pérdida de fuerza en un lado del cuerpo— y actuar con rapidez para acudir a un servicio de salud.



