En la noche del lunes festivo 17 de noviembre, en el barrio Charco Azul, en el oriente de Cali, se registró un nuevo ataque con explosivos cuando un artefacto de bajo poder fue lanzado contra el puesto de atención inmediata (CAI) ubicado en esa zona.
Según testigos, dos hombres en motocicleta arrojaron el artefacto.
La detonación generó pánico entre los vecinos. Afortunadamente, no hubo víctimas humanas ni policías lesionados, pero sí un perro que se encontraba cerca del CAI resultó herido.
El ataque también causó daños materiales en la fachada del CAI.
Este hecho se suma a otros dos ataques ocurridos en menos de 48 horas en Cali: uno con granada en la sede de RCN y otro en la estación de Policía Los Mangos, que dejó tres personas heridas.
Las autoridades no descartan que estos eventos estén relacionados y vinculados con retaliaciones de las disidencias del grupo Disidencias Jaime Martínez, tras la reciente muerte de un cabecilla conocido como “Alias Veneno”.
La zona fue acordonada por unidades de la Policía Nacional de Colombia y el Ejército Nacional de Colombia para recolectar pruebas y testimonios.
La Personería Distrital de Cali rechazó el atentado y expresó que este tipo de acciones constituyen “una grave amenaza a la seguridad ciudadana y una violación al Derecho Internacional Humanitario”.
La alcaldía de Cali recordó que mantiene una recompensa de hasta 400 millones de pesos para quienes brinden información que permita capturar a los responsables. Cabe señalar que ese mismo CAI ya había sido atacado con explosivos en agosto de 2023, aunque sin víctimas en ese entonces.



