Listas al Congreso: el primer round que calienta la política rumbo al 2026

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El concierto político ya arrancó y el primer clásico llegó con todo: el cierre de inscripciones para el Congreso marcó el primer pulso rumbo al 2026–2030. Aquí empezó a definirse cómo serán las campañas y, de paso, el poder real que tendrá el próximo presidente.

Lo curioso: en Colombia ya hay 30 partidos con personería, una cifra que pinta un escenario fragmentado y lleno de alianzas inesperadas. Lo que quedó claro con el pulso del pasado 8 de diciembre fue una radiografía del Congreso: su composición va a ser clave para gobernabilidad, presupuesto, reformas… en serio, es donde se cocina todo.

Según la Misión de Observación Electoral, más de 50.000 colombianos ya se inscribieron para votar, lo que muestra que la gente está pendiente y hay ganas de opinar.

La encuesta más reciente de Invamer le da 31,9 % de intención de voto a Iván Cepeda, pero el Extituto de Política Abierta lo pone en duda: el panorama sigue volátil y todo puede pasar según futuras alianzas.

Hablamos de que el Pacto Histórico se ha movido con astucia, polarizando la conversación e intentando asegurar un Congreso más afín.

María Alejandra Victorino, de Ocupar la Política, lo dice claro:

“El Congreso puede ser más determinante que el presidente. Si el Legislativo se fractura con el Ejecutivo, todo se paraliza: reformas, presupuesto y cargos estratégicos.”

Y el plan está montado: tras cerrar las listas viene la etapa de pulir alianzas, calentar campañas y ponerle estilo a la política desde diciembre hasta marzo. Pero ojo: Robin Reyes la tiene dura porque campañas en época de Navidad y Mundial (sí, todo junto) crean el caldo de cultivo ideal para el clientelismo, las dádivas… y la típica foto navideña con regalitos.

Con tantos partidos y sin centro fuerte, Victorino señala que los partidos pequeños están obligados a buscar alianzas —como la unión entre MIRA, Nuevo Liberalismo y Dignidad y Compromiso— o corren el risco de perder su personería jurídica. El centro está contra las cuerdas: sin figuras ni propuestas claras, puede quedarse sin peso real en el próximo Congreso.