Carlos “El Pibe” Valderrama, histórico volante y símbolo de la Selección Colombia, encendió las alarmas este diciembre con un mensaje claro y contundente de cara al Mundial 2026: “El primer partido es jodido, por experiencia propia lo digo”. Con la Tricolor ubicada en el grupo K junto a Portugal, Uzbekistán y el ganador del repechaje, el exjugador dejó ver su optimismo, pero también exigencia. “El grupo es fuerte, es el campeonato Mundial; yo le tengo fe a la Selección, juega bien y los jugadores tienen personalidad. ¿Qué hay que hacer? Hay que ganar… el mensaje que le mando a los muchachos es que el primer partido es jodido”, declaró en una entrevista con ESPN F360.
Valderrama destacó la evolución del equipo, respaldada por su paso a la final de la Copa América 2024 y una campaña sólida en las Eliminatorias. Confía en que este equipo, liderado por figuras como James Rodríguez y Luis Díaz, puede dar alegrías: “Estoy optimista porque juega bien y lo demostró en la cancha; nos va a dar alegría en el grupo y va a seguir”. Precisamente subrayó la relevancia de cuidar a las estrellas: “Si Colombia logra mantener sanas a sus figuras, puede soñar con la final del Mundial 2026”.
Además, el Pibe se refirió al impacto de la inteligencia artificial en el fútbol moderno. Con su estilo único, dijo que los jugadores y el cuerpo técnico deben prepararse para los cambios: “Hay que estudiar, hay que prepararse para eso… yo soy de los anteriores, de barrio… ahora con esto no sé… dijo mi mujer ‘Erda, ese no eres tú’”.
Su advertencia sobre el primer partido resuena con fuerza: tras varios Mundiales disputados con la ‘Tricolor’ (Italia 1990, EE.UU. 1994 y Francia 1998), sabe que arrancar bien puede marcar la diferencia. Colombia debutará el 17 de junio de 2026 en Ciudad de México frente a Uzbekistán, un duelo clave para encaminar el paso a octavos.
La mezcla de esperanza, experiencia e inmediatez envuelta en el mensaje de Valderrama revitaliza el ambiente futbolístico nacional. Su llamado es claro: empezar fuerte, proteger el grupo y jugar con mentalidad ganadora desde el primer pitazo.



