En una movida que tiene al mundo mirando pa’ América Latina, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, le respondió con todo al mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, después de que este no descartara una intervención militar en nuestro país.
La cosa se puso intensa: Petro publicó en sus redes que si se llega a dar un ataque sin inteligencia suficiente —como bombardeos o invasiones— las consecuencias no serían chicas. “Si bombardean campesinos, se volverán miles de guerrilleros en las montañas”, escribió, tirando una advertencia directa que muchos en el país interpretan como una señal de defensa del pueblo y la soberanía.
Además, el presidente aprovechó pa’ mandar otro mensaje fuerte: si alguien intenta detenerlo, el pueblo saldrá pa’ fuera a defenderlo, lo que él llamó “desatar al jaguar popular”. Petro dijo que confía en la gente y que la orden para la fuerza pública es no disparar contra el pueblo, sino protegerlo.
Aunque no ha sido militar en décadas, el mandatario aseguró que por la patria está dispuesto hasta volver a tomar armas, aunque dijo que no lo quiere. Este choque retórico llega en un punto en que las relaciones entre Colombia y Estados Unidos estaban ya tensas por temas de narcotráfico y cooperación internacional.
Las redes se encendieron y la discusión política se volvió un parche gigante donde se mezclan soberanía, política internacional y sentimiento social. Medellín y el país entero siguen pendientes del next move en este pulso de titanes.



