La noticia bomba del día la dejó una foto que está rodando por todo el mundo: Nicolás Maduro, el expresidente y máximo líder del chavismo en Venezuela, fue captado con uniforme de preso —el clásico overol que se asocia a detenidos en cárceles de Estados Unidos— tras ser trasladado bajo custodia al tribunal federal de Nueva York.
La imagen, difundida esta mañana, se da luego de una operación ejecutada por fuerzas estadounidenses que resultó en la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas, y su posterior traslado en helicóptero desde la cárcel de Brooklyn hacia la corte en Manhattan.
Aunque el mono naranja ha sido el que más impacto ha generado en redes y portadas —simbolizando el inicio de un proceso judicial histórico— algunas coberturas señalan que el traje en realidad es de un uniforme carcelario estándar, no necesariamente del típico overol naranja mediático.
Maduro está acusado en Estados Unidos por cargos que incluyen narcotráfico y narcoterrorismo, en un caso que lo enfrenta a penas que podrían llegar incluso a cadena perpetua.
La reacción internacional ha sido heavy: desde celebraciones entre grupos de venezolanos en Nueva York hasta protestas de seguidores del chavismo que rechazan el operativo como una intervención política de alto voltaje.
Con esta foto —y el contexto que la rodea—, la detención de Nicolás Maduro se convierte en uno de los hechos más comentados y polémicos del inicio de 2026, dejando al mundo pendiente de lo que podría pasar en los siguientes capítulos de este caso sin precedentes.



