EE. UU. reconoce que el “Cartel de los Soles” no existe como organización criminal formal, según el New York Times

Foto: Sary tobar
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El Departamento de Justicia de Estados Unidos retiró la afirmación de que el llamado Cártel de los Soles es una organización criminal estructurada, según una revisión de la acusación contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro publicada esta semana y reportada por medios como The New York Times. La acusación original de 2020 lo describía como una red de narcotráfico liderada por Maduro; sin embargo, la versión actualizada lo menciona brevemente y lo define ahora como una “cultura de corrupción” y un sistema de patronazgo dentro de sectores del Estado vinculados a ingresos del narcotráfico. 

Este ajuste se da en medio del proceso judicial contra Maduro en una corte federal en Nueva York, donde enfrenta cargos por conspiración para el tráfico de drogas y otros delitos relacionados. Aunque los fiscales mantienen estas acusaciones individuales, reconocen que no existe evidencia sólida de que el Cartel de los Soles opere como una entidad con jerarquía, liderazgo definido y estructura operativa típica de un cartel de narcotráfico convencional. 

La designación previa había sido reforzada en 2025 cuando el Departamento del Tesoro de EE. UU. clasificó al Cártel de los Soles como una organización terrorista extranjera, y el Departamento de Estado respaldó esa medida bajo la administración de Marco Rubio, citando supuestos lazos con el narcotráfico transnacional. No obstante, expertos en crimen organizado y narcotráfico han señalado que ese término nunca ha sido reconocido en informes oficiales como el de la DEA o la ONU, y no corresponde a un grupo con operaciones definidas. 

La expresión Cártel de los Soles —que hace referencia a las insignias de sol en los uniformes de altos oficiales militares venezolanos— surgió en la prensa venezolana de los años 90 para describir redes de corrupción, no como un cartel con planes, roles o reuniones formales. Analistas, como los citados por The New York Times, han señalado que usarlo como nombre de una organización criminal real siempre fue más un recurso retórico que un hecho comprobable. 

La retirada de esa afirmación ha generado debate sobre la fortaleza de las acusaciones y la legitimidad del enfoque de las autoridades estadounidenses en el caso contra Maduro, especialmente porque parte de la narrativa política y mediática internacional se basó en la existencia del supuesto cartel. A pesar de ello, los cargos por narcotráfico siguen en pie y serán parte central del juicio. 

Por su parte, figuras políticas y expertos internacionales han reaccionado de diversas maneras: algunos ven el cambio como una corrección necesaria conforme a la evidencia, mientras que otros consideran que refleja tensiones geopolíticas más amplias entre Estados Unidos y Venezuela. En cualquier caso, esta modificación en la acusación marca un giro significativo en cómo se presentará y defenderá el caso en tribunales.