En los primeros días del año, el departamento de Antioquia vivió un nuevo episodio de violencia con la confirmación de la que sería la primera masacre de 2026, en la cual cinco personas fueron asesinadas en hechos ocurridos entre los municipios de Amalfi y Vegachí.
Autoridades locales informaron que las víctimas, dos de ellas mujeres y tres hombres, fueron citadas a un punto específico donde se registraron los hechos violentos. Más adelante, los cuerpos fueron hallados en distintos lugares de la zona rural.
Aunque los investigadores aún adelantan las labores para establecer los móviles y responsables del ataque, fuentes policiales señalaron que no se descarta la posible participación de grupos armados al margen de la ley que operan en el sector, donde la presencia de estructuras criminales ha aumentado en los últimos años.
Este incidente se presenta en un contexto de alta violencia en la región: durante 2025 en Antioquia se registraron más de 1.600 homicidios y al menos 11 masacres que dejaron un saldo significativo de víctimas y afectaron la tranquilidad de varias comunidades rurales.
La violencia en el departamento se ha visto reflejada también en el incremento de ataques a la fuerza pública y disputas entre bandas criminales como el Clan del Golfo y disidencias de guerrilla, que han provocado medidas de seguridad estrictas en varias localidades antioqueñas.
Frente a estos hechos, las autoridades anunciaron que se adelantará un consejo de seguridad regional para analizar la situación, reforzar la presencia de la fuerza pública en las zonas afectadas y diseñar estrategias que permitan contener los índices de violencia y proteger a las comunidades.



