José Mourinho encendió las alarmas sobre el estado de salud de Richard Ríos tras lo ocurrido en la derrota de Benfica ante Porto en la Copa de Portugal. El volante antioqueño tuvo que abandonar el campo en camilla antes del final del primer tiempo, visiblemente dolorido y con un aparente problema en el hombro, luego de un choque con dos jugadores rivales.
En rueda de prensa, el técnico luso se mostró serio y reflexivo: “Es una lesión importante. Un jugador con su mentalidad enfrenta una lesión de forma diferente… No significa que vaya a jugar contra Rio Ave, sería algo sobrehumano, pero aún así nos ayudará esta temporada. Creo que sí”. Su visión, aunque realista, mantiene la esperanza de que el colombiano pueda volver a las canchas antes de que termine la campaña.
Aun así, el jugador fue descartado para el próximo duelo de liga, mientras se espera un parte médico oficial por parte del club. Mourinho insistió en que el carácter y la disciplina de Ríos serán claves para afrontar el proceso de recuperación, resaltando que muchos jugadores optan por mentalizarse en el presente, en lugar de pensar en lo que viene.
La preocupación de Mourinho no solo responde al accidente fortuito, sino que también se suma al sombrío panorama que atraviesa Benfica: eliminación en copa, lesiones y la presión sobre el entrenador. Este contexto difícil pone en evidencia cómo una baja sensible como la de Ríos puede golpear al equipo en momentos decisivos.
Para Colombia, la noticia genera inquietud, pues el volante de 25 años —nacido en Antioquia y pieza clave del mediocampo— se une a la lista de jugadores con molestias a pocos meses de la Copa del Mundo. Su estado de ánimo, experiencia y condiciones físicas lo convierten en un referente, y su pronta recuperación será vital no solo para su club, sino también para la Selección.



