La justicia colombiana le bajó el telón a uno de los cabecillas armados más temidos de la Costa Caribe. Édgar Ariel Córdoba Trujillo, también conocido como 5-7 o ‘Samuel’, fue condenado a 24 años de cárcel por un juez penal de Santa Marta después de aceptar, en un preacuerdo con la Fiscalía, que fue el responsable de ordenar al menos 30 homicidios entre febrero y junio de 2022 en municipios de Magdalena, Cesar y La Guajira.
Según las autoridades, esta ola de violencia fue parte de una ofensiva criminal que se desató luego de la extradición a EE. UU. de alias “Otoniel”, el que fuera máximo jefe del Clan del Golfo, organización armada ilegal detrás de estos hechos.
Lo que más llama la atención: varias de las víctimas eran civiles que se negaron a pagar extorsiones, cerrar sus negocios o dejar su tierra, y aun así fueron blanco de los ataques.
Entre los casos que se le atribuyen a 5-7 está el homicidio de un conductor de tractomula en la Ruta del Sol (El Copey, Cesar) y el asesinato de dos comerciantes en Pivijay, Magdalena, quienes simplemente siguieron trabajando pese a las amenazas.
Además de homicidio y concierto para delinquir, el fallo incluyó cargos por porte ilegal de armas, uso de uniformes no autorizados y otros delitos agravados por los cuales también deberá responder ante la justicia.
Este fallo marca un nuevo capítulo en la lucha contra las estructuras armadas ilegales en el país, mientras la Fiscalía sigue desarticulando nodos criminales que afectan la seguridad en el Caribe colombiano.



