La NASA traslada su cohete lunar a la plataforma de lanzamiento: rumbo a la histórica misión Artemis II

Foto: NASA/Josh Valcarcel
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La NASA dio un paso gigantesco hacia la exploración espacial este sábado 17 de enero de 2026 al iniciar el traslado del cohete lunar Space Launch System (SLS) y la nave Orion hasta la Plataforma de Lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy, en Florida (EE. UU.), con miras a la esperada misión Artemis II. Esta maniobra marca el comienzo de los preparativos finales para el primer vuelo humano alrededor de la Luna en más de 50 años.

El impresionante cohete naranja y blanco, junto con la cápsula que llevará a la tripulación, salió lentamente del Edificio de Ensamblaje de Vehículos y recorrió unos 6,5 kilómetros hasta la plataforma de lanzamiento, en una operación que puede extenderse hasta 12 horas debido al cuidado y precisión que requiere mover un artefacto de esta magnitud.

Este traslado es más que logístico: representa uno de los hitos más críticos antes de que despegue la misión. Una vez en la plataforma, los equipos técnicos iniciarán una serie de pruebas esenciales para asegurar que todos los sistemas funcionen correctamente, desde el cohete hasta la nave que llevará a los astronautas.

 ¿Qué sigue tras el traslado?

Si todo marcha bien durante las pruebas, la misión Artemis II podría despegar tan pronto como el 6 de febrero de 2026, aunque la ventana de lanzamiento se extiende hasta finales de abril según las proyecciones de la agencia espacial. Esta misión no tiene como objetivo un alunizaje, sino un vuelo alrededor de la Luna con tripulación humana a bordo, algo que no se hace desde la misión Apolo 17 en 1972.

Cuatro astronautas —tres estadounidenses y uno canadiense— viajarán en la nave Orion durante un trayecto de aproximadamente 10 días, realizando pruebas críticas para misiones futuras que sí buscarán aterrizar en la superficie lunar.

La misión Artemis II es un paso clave dentro del ambicioso programa Artemis, que apunta a establecer una presencia humana sostenible alrededor de la Luna y, en el futuro, avanzar hacia exploraciones más profundas, incluso hacia Marte.

Además, este esfuerzo se desarrolla en un contexto de competencia internacional en la exploración espacial: mientras la NASA avanza con Artemis, China también intensifica sus planes de llevar a cabo su primera misión tripulada lunar antes de 2030.

Con el SLS ya en posición, la cuenta regresiva para este histórico viaje continúa, y la expectativa global crece por ser testigos de uno de los capítulos más emocionantes en décadas de la carrera espacial humana.