Al menos diez alcaldes de municipios del departamento de Córdoba (en el norte de Colombia) que han sido gravemente afectados por las fuertes lluvias e inundaciones esperaron durante horas sentados en el suelo fuera del lugar donde se realizaba un Consejo de Ministros en Montería, buscando ser escuchados por el presidente Gustavo Petro, pero no fueron atendidos ni pudieron entrar a la reunión.
La reunión, convocada para abordar la emergencia invernal que ha dejado a miles de personas damnificadas, se retrasó más de tres horas y, cuando finalmente inició, el presidente no permitió el ingreso de los mandatarios locales de los municipios más afectados.
En el Consejo de Ministros, Petro criticó duramente la gestión que algunos alcaldes han hecho de las ayudas estatales, asegurando que hay casos en los que recursos públicos están siendo presentados como donaciones de políticos en campaña, lo cual calificó como “sinvergüenzura electoral”.
El Gobierno ha solicitado a la Corte Constitucional levantar la suspensión de la emergencia económica decretada recientemente, con el fin de contar con más herramientas para atender la crisis.
La situación en Córdoba es grave: miles de familias han perdido sus hogares, rutas y fuentes de ingreso debido al desbordamiento de ríos y lluvias fuera de los patrones climáticos habituales. Autoridades locales y congresistas han exigido medidas más rápidas y focalizadas, incluyendo la posible declaración de desastre focalizado para acelerar la atención humanitaria.



