Si la guerra en Oriente Medio no termina antes de mitad de año, 45 millones de personas más podrían sufrir hambre en el mundo: alerta la ONU

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La crisis humanitaria global podría alcanzar un nivel sin precedentes si la guerra en Oriente Medio continúa hasta junio. Así lo advirtió el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, que alertó que la prolongación del conflicto podría empujar a 45 millones de personas adicionales a una situación de inseguridad alimentaria aguda, debido al aumento de precios y al encarecimiento de las operaciones humanitarias.

Según Carl Skau, director ejecutivo adjunto del PMA, esta posibilidad representa una “perspectiva terrible”, pues se sumaría a los 319 millones de personas que actualmente ya enfrentan hambre extrema en el mundo, una cifra histórica que nunca había sido tan alta. “Realmente esto lleva la situación a un nivel completamente distinto”, afirmó durante una rueda de prensa en Ginebra.

Costos de operación desbordados y rutas más largas

El PMA señaló que la guerra ha hecho que las operaciones para llevar alimentos sean “mucho más caras”, debido al incremento en los precios del combustible y a la necesidad de utilizar rutas más largas y complejas, lo que retrasa la entrega de ayuda en zonas críticas. Esta situación impacta directamente la capacidad de respuesta humanitaria, en un momento en el que el hambre “nunca ha sido tan grave como ahora”, según Skau.

Los costos elevados se suman a factores que ya venían presionando las cadenas alimentarias globales: conflictos previos, zonas declaradas en hambruna y fenómenos meteorológicos extremos. El resultado es una tormenta perfecta que podría agravar aún más la crisis en cuestión de meses.

Una región con millones de desplazados

El conflicto también ha intensificado la crisis de desplazamiento en Medio Oriente.

Según datos del ACNUR citados en el informe, 3,2 millones de personas en Irán y cerca de un millón en el Líbano han sido obligadas a abandonar sus hogares debido a los bombardeos y la escalada de violencia en la región.

Este creciente desplazamiento aumenta la presión sobre los sistemas de asistencia y sobre los países vecinos, que enfrentan dificultades para atender la demanda creciente de ayuda humanitaria.

Un hambre global en riesgo de récord histórico

Si la guerra no se detiene antes de junio, el PMA advierte que el mundo podría enfrentar el mayor nivel de hambre registrado en su historia moderna. La combinación de precios altos, dificultades logísticas y presión sobre las operaciones de rescate amenaza con colapsar la capacidad de respuesta en varios países vulnerables. Para el organismo, la única forma de evitar que millones más entren en crisis alimentaria es que la comunidad internacional trabaje de manera urgente por un cese del conflicto y por garantizar corredores humanitarios seguros que permitan abastecer a las regiones afectadas.