Una grave alerta humanitaria se encendió en el municipio de Nuquí, Chocó, luego de que se denunciara la existencia de al menos nueve niños indígenas con desnutrición grave, quienes no han recibido atención médica oportuna desde comienzos de este año.
La denuncia fue realizada por el personero municipal de Nuquí, quien advirtió que la situación podría ser aún más delicada, debido a los retrasos e irregularidades en la prestación de servicios de salud en zonas rurales y comunidades indígenas del municipio.
Niños sin atención desde enero
Según la Personería, los casos identificados corresponden a menores que debían ser atendidos a través de programas de prevención y atención en salud desde el mes de enero. No obstante, dicha atención no se ha cumplido, lo que ha provocado el deterioro progresivo del estado nutricional de varios niños.
“El número de casos confirmados es de nueve, pero podrían ser más, ya que no ha sido posible hacer una valoración completa en todas las comunidades”, señaló el personero municipal, quien calificó la situación como “crítica”.
Señalamientos al hospital operador
La atención primaria en salud en Nuquí está a cargo de la E.S.E. Hospital San Roque, entidad que, de acuerdo con la denuncia, no habría ingresado oportunamente a los territorios indígenas para ejecutar los programas contractuales de prevención.
El personero también alertó sobre posibles irregularidades administrativas, asegurando que el hospital estaría solicitando cuentas de cobro a personal de salud, pese a que no se ha realizado ninguna intervención efectiva en las comunidades donde se encuentran los niños afectados.
Hospital reconoce retrasos
Por su parte, Germán Ruiz, subgerente del Hospital San Roque, reconoció que existen retrasos en la operación, atribuidos a trámites administrativos y dificultades para completar los equipos médicos necesarios.
Según explicó, aunque algunos contratos fueron firmados a inicios de febrero, hubo retiros de personal, cambios de perfiles y vacíos en la contratación, lo que impidió el despliegue completo del programa en el territorio desde la fecha prevista.
Sin embargo, desde la Personería de Nuquí se descartó que las comunidades indígenas hayan impedido el ingreso del personal médico y se reiteró que la responsabilidad recae exclusivamente en la falta de cumplimiento del operador de salud.
Una crisis que se repite en el Pacífico
La situación en Nuquí se suma a un panorama preocupante de desnutrición infantil en comunidades indígenas del Pacífico colombiano, donde factores como el aislamiento geográfico, la pobreza estructural y las fallas en la atención estatal continúan poniendo en riesgo la vida de niños y niñas.
Las autoridades locales hicieron un llamado urgente a las entidades departamentales y nacionales para que se garantice el ingreso inmediato de brigadas médicas, el suministro de alimentos terapéuticos y el traslado de los casos más graves a centros de mayor complejidad.
Mientras tanto, los menores afectados continúan a la espera de una respuesta efectiva del sistema de salud, en medio de lo que líderes locales califican como una crisis silenciosa que amenaza los derechos fundamentales de la niñez indígena en Nuquí.



