En medio de fuertes combates en zona rural del municipio de Briceño, en el norte de Antioquia, el Ejército Nacional habría neutralizado a dos de los principales cabecillas de las disidencias de las Farc señalados como responsables del asesinato del periodista Mateo Pérez Rueda.
Según información entregada por el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, unidades de operaciones especiales adelantaron un operativo contra integrantes del frente 36, estructura criminal que delinque en esta región del departamento. Durante la ofensiva, habrían caído alias “Chalá” y alias “Primo Gay”, dos de los hombres más buscados por las autoridades.
El caso aún se encuentra en verificación oficial, pero las primeras versiones indican que los presuntos responsables del crimen del joven comunicador habrían sido abatidos durante los enfrentamientos con la Fuerza Pública.
Los señalados responsables del crimen
Alias “Chalá”, identificado como Jhon Édison Chalá Torrejano, era considerado uno de los cabecillas más peligrosos del frente 36 de las disidencias. Las autoridades lo señalaban de haber ordenado el asesinato de Mateo Pérez, además de estar vinculado a múltiples delitos como homicidios, desplazamientos forzados y control de economías ilegales en la regió.
Por su captura, el Ministerio de Defensa ofrecía una recompensa de hasta 300 millones de pesos.
Por su parte, alias “Primo Gay”, cuyo nombre sería Neider Yesid Uñates López, tenía más de 10 años de trayectoria criminal y ocupaba un alto rango dentro de la estructura armada. Era señalado de dinamizar actividades como extorsión, reclutamiento ilícito, minería ilegal y ataques terroristas, incluso con el uso de drones.
Además, este cabecilla estaba vinculado a otros hechos violentos en Antioquia, incluyendo acciones contra la Fuerza Pública.
Un crimen que indignó al país
El asesinato de Mateo Pérez, periodista y director del medio digital El Confidente, generó conmoción nacional y alertas sobre la seguridad de los comunicadores en zonas de conflicto armado.
El joven, de 23 años, había desaparecido el pasado 5 de mayo de 2026 mientras realizaba labores periodísticas en la vereda Palmichal, en Briceño, donde investigaba enfrentamientos entre grupos armados ilegales y el Ejército.
Días después, su cuerpo fue hallado en una zona rural cercana, entre las veredas Palmichal y El Hoyo, tras versiones que indicaban que había sido retenido, torturado y asesinado por hombres armados.
Desde entonces, el caso desató una fuerte presión sobre las autoridades para capturar a los responsables, quienes fueron identificados como integrantes de las disidencias del frente 36.
Operación militar en Briceño
El operativo que habría terminado con la neutralización de los presuntos responsables se llevó a cabo en zona rural de Briceño, una de las regiones más golpeadas por la presencia de grupos armados ilegales y la disputa territorial entre estructuras criminales.
Sin embargo, las autoridades han advertido que aún se adelantan verificaciones, ya que en ocasiones anteriores algunos cabecillas han logrado escapar de operaciones militares o circular versiones sin confirmación inmediata.
Incluso, el gobernador alertó que comunidades de la zona podrían estar siendo instrumentalizadas para impedir el acceso de la Fuerza Pública a los cuerpos de los abatidos.
Investigación continúa
Aunque el anuncio genera expectativas frente a un posible avance en el esclarecimiento del caso, la confirmación definitiva dependerá de los procesos de identificación y verificación por parte de las autoridades.
El asesinato de Mateo Pérez sigue siendo uno de los hechos más graves contra la libertad de prensa en Colombia en 2026, y organizaciones nacionales e internacionales han insistido en la necesidad de garantizar seguridad para los periodistas en territorios de alto riesgo.



